
Todo tu pasado cabe en una pequeña caja.
Hoy puedo decir, que amo las cosas de mi habitación, mis libros, mis peluches, mis recortes, mis adornos, mis fotos y hasta este cuaderno. Pero verdaderamente podría vivir, sin todo esto. Las conservo porque son parte de mi vida, de mi presente y mi pasado, y también quien dice, de mi mañana. Siempre algo está guardado” por si acaso “
Escribo, cada vez que lo hago, para expresar lo que siento… Leo ,cada vez que quiero, para enriquecer mi alma o mis conocimientos. Pero cuando mi memoria llegue a la vejez? Y si algún día no soy capaz de recordar? Si cosas importantes se entierran en mi cabeza y mis cuadernos se extravían? Que sucede si mañana mismo debiera irme para siempre. Con lo justo y lo necesario. Me llevaría conmigo una caja, ni ropa, ni dinero,ni mi habitación completa. Llevaría una caja que de vez en cuando abro, que está en un lugar cualquiera y sin importancia mayor. Pero es mía y contiene mi vida, o mejor, los sentimientos más importantes de ella. Cosas que no quiero borrar! Por hermosas que fueron, o alguna foto de alguien que no está ni podrá volver, quizás una carta de personas especiales. Esas pequeñas cosas, que por verlas una vez, en bastante tiempo, logran sacarte una sonrisa o lo que te hace llorar desesperadamente. Esas cosas que sacan tus verdaderos sentimientos a la luz… Son tu pasado. Y está ahí. Intacto. Como hace algún tiempo atrás.
El Mío cabe en una caja.
No todo lo que me gusta lo guardo ahí, no todas las cosas que nunca quisiera perder. Pero si las que realmente valen la pena No todo., Nada es para siempre. Pero algunas cosas son más fáciles de conservar. Una caja es un ejemplo-.
Mis sueños, mis esperanzas, mis frustraciones, mis ilusiones, mis personas, las conservo ahí, y en lo más profundo de mi corazón.